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Un raro modo de trabajar

Jue, 08/08/2013 - 19:41
WOOF en Finlandia

Ya he conocido a algunos chicos cuya granja forma parte de numerosísima red de WWOOF (siglas de esta red en inglés). Es un movimiento de trabajo voluntario en granjas ecológicas. Los voluntarios trabajan a cambio de alojamiento y comida, y la granja tiene que ser obligatoriamente ecológica, es decir no se utiliza química y los animales se mantienen en condiciones cercanas a las naturales. Pero no conocía yo a ningún “wufer” (como se dice popularmente) hasta que descubrí que sí que los conocía y eran no otros que mis vecinos Elena y Arturo que hace un año estuvieron tres semanas en una granja de Finlandia. He aquí lo que cuentan:

¿Cuál fue vuestro objetivo?
Eran varios: salir y conocer otro país, practicar el inglés, trabajar un poco en el campo y ver lo que podíamos aprender. Nosotros mismos tenemos un pequeño huerto y nos gusta cultivar cositas.

¿Cómo elegisteis el sitio?
Eso fue una cosa más personal de Arturo que desde hace mucho quería ir a Finlandia, conocerlo. Miramos los países escandinavos, por ir al norte que no lo conocíamos ninguno de los dos. Primero elegimos por el número de horas de trabajo, que no fueran más de 4 o 5, porque íbamos con nuestra hija y teníamos que trabajar uno primero y el otro después porque alguien tenía que estar con ella. Pero luego la verdad es que en el sitio donde caímos la dueña de la granja no nos exigía cumplir con el horario estricto… Escribimos a Noruega a un montón de las granjas y a Finlandia a unas cuantas. De Noruega nos escribió uno diciendo que no, nadie más nos contestó. Y de Finlandia una única persona nos respondió afirmativamente.

¿No querían por el bebé?
Nadie dijo nada pero creo que el inconveniente era ese. En las páginas web de WOOF los dueños de las granjas ponen sus condiciones y hay gente que dice: “Se admiten niños preferiblemente de la edad de los nuestros”. Pero la verdad es que nuestra hija tenía 5 meses.

¿Y realmente no tienes que pagar nada salvo el viaje?
Pagas una cuota anual de unos 20 euros por darte de alta en la página web, que no hay una sola, hay varias.

Cada granja decide sobre el número de horas y sobre la cocina, en algunas te dan comida pero la cocinas tú, en otras participas en la comida familiar. También te especifican tipos de trabajo. Algunas granjas realmente son centros de yoga, otras, grandes granjas casi industriales, en otras más vive solo una persona… Hay de todo.

¿Cómo era la granja que os tocó?
Tenían una granja de vacas bastante grande que no está transformada en ecológica y luego tenían una huerta y unas ovejas para autoconsumo, y eso sí que era ecológico. Realmente lo que hacíamos es ayudar a la dueña, Elisa, con su huerta.

¿Qué hacíais?
Era final de agosto-principios de septiembre. A Elisa la interesaba mucho recoger bayas y setas, porque luego hace un millón de conservas para todo el invierno, para consumo propio. Recogíamos grosellas que cultiva ella, y en el bosque, arándanos, frambuesa y setas. Aprovechando de que Arturo también es carpintero ayudaba a su marido en la construcción.

¿No os pareció monótono este trabajo de recogida?
Arturo: Sí, recoger bayas es un poco monótono. Pero el sitio era muy bonito y tampoco era un trabajo de sol a sol. Hacíamos excursiones, visitábamos un lago, y por el camino íbamos con un cestillo recogiendo con una caja con una especie de peine para recoger arándanos. Lleva un asa por atrás y vas peinando las matas. Sí, sí, es un poco pesado…

Elena: Ella era muy flexible. Su objetivo tampoco era sacar mucho provecho de los wufers, su objetivo, yo creo, era conocer a gente, comunicarse, enseñar, al parecer le gusta mucho a enseñar... Ella misma estuvo de wufer en Estonia, así conoce la historia desde el otro lado. Nos llevó un par de veces al bosque a recoger bayas o setas sin parar pero luego organizó un picnic, una hoguerita al aire libre, una comida típica…

A Arturo le picó una garrapata, y la mujer se asustó. Le llevó al médico para que dijera si había posibilidad de infección o no. Y usó un seguro que tenía para sus trabajadores de la granja de vacas.

¿No llevasteis seguro médico?
Llevábamos la tarjeta sanitaria europea. Una que te puedes sacar en la Seguridad Social para que te cubra servicios sanitarios en otros países de la Unión Europea. Pero no la utilizamos porque ella enseguida ofreció este seguro.

Voluntariado agrario en Finlandia

¿Y la niña qué hacía mientras trabajasteis?
La niña normalmente la teníamos encima en la mochila… Era pequeña, más manejable que ahora. También dormía mucho, llevábamos dos interfonos y también trabajábamos los dos a la vez.... Y a veces Elisa también estaba con la niña, le cantaba algo. Llevábamos a la niña a la sauna. Yo dije que igual la puedo llevar, y Elisa me dijo que perfecto, allí se ha parido toda la vida porque era el sitio más aséptico y con agua caliente. Y la niña se lo pasó bomba. La experiencia de bañarte en una sauna y en los lagos, eso era muy chulo.

¿Os entendisteis bien con la familia?
Una familia algo disgregada porque estaban en el proceso de separación. Pero para estar así, lo llevaban bastante bien porque comíamos y cenábamos juntos. Aunque no había horarios. Podías cenar a las 9 como cenar a las 11 y comer a las 4 como no comer….

¿Dependías de ellos? Por ejemplo, tienes hambre pero no puedes comer…
Al principio dependías un poco. Pero luego te das cuenta que estás allí y si tienes hambre vas a la cocina y te preparas la comida. Se suponía que la comida la hacía ella pero como a veces no cocinaba, lo hacíamos nosotros para todos.

¿Os gustaría ir otra vez allí?
Arturo: Me gusta mucho el norte, pero a Elena, nada. No le gusta el invierno.

Pero no estuvisteis en invierno. ¿O hacía frío?
Arturo: Más que por el frió, por la falta de luz. Cogimos el principio del otoño y no dejaba de llover… Pero a mí no me importa, me gusta este tiempo.
Elena: Yo, la siguiente vez iría a África.

¿Aprendisteis algo?
Me pareció curioso el que secara un montón de cosas. Comíamos manzanas, las pelábamos y no tirábamos las cáscaras, las secaba, también secaba hojas de frambuesas para hacer infusiones. Secaba setas. Cuando estábamos allí, íbamos cogiendo bayas como locos… Y ella las ponía a cocer y cocer y cocer sacándoles el jugo y este jugo lo iba embotellando. Y lo que quedaba de las bayas… estaba dándole vueltas sobre qué podía hacer con eso e inventó unas barritas tipo musli energéticas. Era muy recicladora... El invierno es larguísimo en Finlandia y las cosas frescas solo las puedes comer en verano. Si no quieres comprarlas en un supermercado.

¿Algún consejo? ¿Qué hay que tener en cuenta cuando quieres hacer de wufer?
Arturo: Que en mayoría son sitios aislados, si no hay líneas de autobuses, no podrás moverte mucho.
Elena: A mí al final me pareció largo, tenía ganas de volver a casa. A lo mejor si hubiéramos vivido no en la misma casa familiar sino en algún cobertizo, más independiente, no hubiera sido así. Demasiada convivencia. Y también quiero decir que wufer no es un modo de viajar gratis, sino un modo de trabajar…

Entrevista: GL