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El origen de la letra "Ñ" y de los signos "¡!", "¿?", "@" y "$"

Jue, 04/10/2012 - 13:02
La letra eñe se representaba como una ene con una rayita encima

José María Cañadas

El origen más remoto de los signos de puntuación está en las normas dictadas a finales del siglo VII por Carlomagno. En ellas se establece en la escritura carolingia que la coma se utilice para indicar una pausa en el discurso, el punto en la terminación de una frase y los espacios en blanco, que hasta ahora no se utilizaban, para separar las palabras.

Cómo aparece la letra Ñ

Una de las letras características del español escrito, aunque también es utilizado en el gallego es el signo "ñ". Este signo representa un fonema que no existía en latín y que las distintas lenguas románicas representaron en el lenguaje escrito de diferentes maneras; el francés y el italiano con las letras "gn" (champagne), el catalán con las letras "ny" (Catalunya) y el portugués con las letras "nh" (vinho). El castellano antiguo representaba este sonido mediante la letra ene repetida "nn", como por ejemplo en los términos "Hispanna" o "anno". Con el tiempo, para abreviar en la escritura, se empezó a utilizar una "n" añadiéndole otra "n" más pequeña encima para significar que se trataba de una letra repetida. Esta "n" encima de las palabras era una convención que se utilizaba con frecuencia como podemos ver en la imagen de la portada de la Tragicomedia de Calixto y Melibea más conocida como la Celestina de finales del siglo XV. Con el tiempo esta pequeña "n" fue evolucionando convirtiéndose en una tilde, dando lugar a la letra ñ característica del idioma español.

Los signos de interrogación y admiración

El origen del signo de interrogación es la expresión latina questio que significaba "pregunta", seguida de un punto. Con el tiempo la palabra se abrevia y se utiliza su inicial en mayúscula seguida de una "o" minúscula debajo. (Q y o) lo que dará lugar tras una evolución de la escritura manuscrita al signo "?". El signo de admiración, también llamado de exclamación, tiene su origen en la palabra latina "Io" cuyo significado era una expresión de júbilo. Esta palabra que se abrevia colocando su inicial en mayúscula seguida de una o minúscula debajo (I y o) lo que dará lugar por una evolución del lenguaje escrito al signo "!".

Estos signos se popularizaron en la mayor parte de los idiomas latinos así como en los derivados también del griego, como en el alfabeto cirílico. En español la norma de colocar estos signos solo al final de las frases interrogativas y exclamativas continuó durante mucho tiempo, de hecho los grandes escritores del siglo de oro como Cervantes, Quevedo, Gracián y Góngora así lo hacían. En 1754 la Real Academia recomendó, con objeto de clarificar las frases largas interrogativas y admirativas, que se utilizaran al comienzo de las mismas los mismos signos solo que invertidos, es decir "¿" y "¡". Lo que fue una simple recomendación para estos casos se convirtió a mediados del siglo XIX en normativa de manera que la Real Academia prescribe que en el español escrito, a diferencia del resto de los idiomas con alfabeto latino, se utilicen los dos signos "¿?" y "¡!" en cualquier frase interrogativa o admirativa. Esta norma prevaleció desde entonces e incluso ahora es posible combinar en una misma frase un signo exclamativo con su contrario interrogativo o viceversa. Como por ejemplo se puede escribir la siguiente frase con doble signo: exclamativo e interrogativo. ¡Hay que seguir todas estas normas?

Cada @ a 12 maradevís por legua

La larga historia de la @

Ahora se asocia el signo de @ (arroba en español) a la informática, aunque también se emplea para, tratando de ser políticamente correcto, no repetir el género masculino o femenino cuando se refieren a personas. En vez de nosotros y nosotras en algunos escritos se utiliza este signo para unificar ambos géneros: así, se suele escribir en este caso "nosotr@s". Sin embargo la historia del símbolo es mucho más antigua.

La palabra "arroba" proviene del árabe del término ar-roub que significa "cuatro" y fue utilizada en la España medieval como medida de peso en el comercio. La arroba era una unidad de masa que equivalía a la cuarta parte de un quintal (otra unidad de masa utilizada en la época que equivalía aproximadamente a 46 kg, por lo tanto una arroba equivalía a unos 11 kilos y medio). Por otra parte el símbolo @ surge de la práctica de la copia a mano de libros en latín como abreviatura de la partícula "ad" en la Edad Media. Estos copistas utilizaban @, uniendo entre sí las letras "a" y "d" para formar la preposición latina “ad”, que significa "hasta" o "hacia. El signo fue adoptado en el comercio, siendo al parecer su origen Italia, y evolucionó pasando a simbolizar la unidad de masa. Por ejemplo 5@10 significaba 5 unidades al precio de 10 centavos. La fórmula llegó, como efecto de las relaciones comerciales mediterráneas, al castellano y se asoció dicho signo con la medida de peso española denominada "arroba". Dicho signo siguió utilizándose en otros países de Europa pasando a las máquinas de escribir por tradición aunque se le consideró residual y era poco empleado. Hasta que en 1971 uno de los creadores de las comunicaciones por ordenador lo rescató del olvido y le dio el uso con el que se emplea actualmente en todos los idiomas. Dicho signo, que en español por tradición ha seguido llamándose "arroba", tiene diferente nombres en otras lenguas. Para los ingleses es una "at", para los franceses es un caracol, para los rusos un perro, para los griegos un patito y para los turcos una rosa.

El origen español del símbolo del dólar ($)

Parece que existe acuerdo del origen español del símbolo de la moneda más importante de nuestros días, el dólar americano (por el momento, porque el yuan chino le pisa los talones). Una de las teorías más aceptadas remonta el origen del símbolo nada menos que a los mitos griegos. Es una larga historia que se puede resumir así. Según un mito griego el mundo acababa en occidente en el estrecho de Gibraltar donde se encontraban las columnas de Hércules. Esto se simbolizaba con la frase latina "Nom plus Ultra" (no más allá). Muchos siglos después el rey Fernando de Aragón toma posesión del peñón de Gibraltar y decide adoptar en su escudo las míticas columnas de Hércules. En tiempos del emperador Carlos V tras el descubrimiento de América se quita del escudo la palabra Non al constatarse de que el mundo iba más allá de lo hasta entonces conocido. El lema ya convertido en "Plus Ultra" permanece junto a las columnas de Hércules en el escudo del imperio español y se reproduce en el llamado "real de a 8", una de las monedas acuñadas en América. Se piensa que esta iconografía, las dos columnas y la banda en la que está escrito el lema Plus Ultra que las envuelve, es el origen del símbolo del dólar. En un principio el signo constaba de dos palos (las columnas) y con posterioridad se simplifica dejando uno solo de los palos, lo que dio lugar al actual signo del dólar $. Otra teoría sugiere que el signo proviene de la abreviación del peso español que se utilizaba en sus colonias americanas a finales del siglo XVIII. Su abreviatura manuscrita Ps daría paso con el tiempo a la unión de las letras P y S que daría lugar al signo $.